San Cristóbal de las casas - Casa lum

Reserva Ahora

Entrada
Salida

Acerca de nuestra casa

historia casa lum

El edificio que sirve de sede para Casa Lum es una casa tradicional del siglo XIX. Conserva su estilo arquitectónico original: fachada rematada por pretil, patios interiores, corredores con pórtico y un alero dispuesto en forma de L, sustentado por columnas de madera. Las crujías de las habitaciones se desarrollan alrededor del pórtico.

En Casa Lum permanecen de pie la mayoría de los muros de adobe, de 60 y hasta 80 cm de ancho, así como las estructuras de madera, los techos en dos aguas con tejas de barro, y un tapanco construido con vigas de madera.



Historia

San Cristóbal de las Casas, antigua capital de la Provincia, es la ciudad capital de los Altos de Chiapas. Situada en el Valle de Hueyzacatlán —palabra náhuatl que significa junto al gran zacate—, la ciudad está rodeada de montañas y bosques de coníferas. Su clima es templado; el termómetro rara vez registra menos de 11 ºC y más de 21 ºC. En el paisaje predominan los accidentes geográficos, los pinos y los encinos.

Fundada en 1528 como Villa Real de Chiapa por el Capitán Diego de Mazariegos, la actual capital cultural del estado fue uno de los primeros establecimientos españoles en el continente americano. Hoy tiene una población de 190 mil habitantes y se trata de una ciudad cosmopolita, con herencia de tantas culturas como la diversidad étnica de sus pobladores.

Una larga historia implica una larga lista de nombres. En algún otro momento conocida como Villa Viciosa, o Ciudad Real, la ciudad cambió su nombre en 1531 a Villa de San Cristóbal de los Llanos, en honor a San Cristóbal mártir, protector de los viajeros. Así permaneció largo tiempo, con algunos pequeños cambios, hasta que en 1848 recibió su actual nombre: San Cristóbal de las Casas, un homenaje a Fray Bartolomé de las Casas, primer obispo de Chiapas y protector universal de los indígenas.

San Cristóbal de las Casas es sin duda una de las ciudades más bellas de México. En 2003, la Secretaría de Turismo de México le otorgó el título de Pueblo Mágico, gracias a la riqueza de su arquitectura colonial y a la diversidad de sus manifestaciones sociales y culturales. Para apreciar el mundo de tradiciones, basta con salir a las calles: en algunas casas, los sábados por la noche, todavía se pueden ver faroles colgados con celofán rojo, lo que indica que hay venta de tamales, sobre todo de bola, untado (mole) y azafrán.

Visitar San Cristóbal es comer sopa de pan, recorrer grutas y reservas ecológicas. Visitar San Cristóbal es vivir una parte de México.